El descenso del primer vuelo tripulado a Marte estaba planeado para el 20 de julio del año 2039. Se planeó así como un homenaje al aniversario del primer alunizaje, y como un recordatorio a todos del largo camino recorrido por la Humanidad en todos esos años.

La nave “Amistad” estaba tripulada por nada menos que once astronautas. La composición del equipo todavía mostraba claramente las diferencias entre naciones de la Tierra. Cuatro astronautas eran estadounidenses, y otros tantos, europeos. Sin embargo, la presencia de un brasileño, un vietnamita y un nigeriano, hablaban de una mayor cooperación internacional que en el pasado.

Pero el 20 de julio, nadie pudo festejar.

El vuelo hacia Marte debería haber durado 42 días.

Los primeros treinta días de la misión, que comenzaron con la partida de la nave desde la Estación Espacial Número 2, transcurrieron exactamente conforme a lo planeado. Las noticias acerca de la nave, pasaron de los titulares a menciones en la página de Ciencia de los diarios principales.

Parecía que solamente quedaba por cubrir los festejos del 20 de julio.

En el día 31 de la misión, la nave inició la maniobra de rotación para comenzar el frenado. Ese fue el momento en que se perdió todo contacto con la misma. Los rumores comenzaron a circular, y después de muchas horas de esfuerzos que no dieron fruto, el Controlador de la Misión en Tierra llamó a una conferencia de prensa.

– Antes de ayer, 21:20 hora local, perdimos todo contacto con la nave Amistad. La causa de la falla de comunicación es desconocida, pero no cejamos en nuestros esfuerzos, día y noche, para recuperar el contacto con la nave.

Preguntas?

– La tripulación está viva?

– La nave Amistad cuenta con diversos mecanismos de supervivencia para la tripulación, incluyendo dos cápsulas de descenso. Creemos que es muy posible que la tripulación se encuentre bien, y rogamos a Dios que así sea.

– No hay ningún tipo de contacto con la nave?

– Hemos tenido éxito en recuperar el contacto de telemetría. A través de el podemos saber la velocidad y otros datos técnicos de la nave.

– Es cierto que la nave no ha cambiado su velocidad?

– Es correcto. La nave debería haber comenzado el frenado en su aproximación a Marte. Los datos indican que continúa a la misma velocidad que hace dos días atrás.

– La nave puede regresar a la Tierra?

– De continuar con su velocidad actual, la nave entrará en una órbita elíptica que la traerá nuevamente a la órbita de la Tierra.

– En cuánto tiempo?

– …

– Perdón, no escuché su respuesta…

– En tres años…

– La nave puede asegurar la supervivencia de la tripulación durante tres años?

– No. Más preguntas?

No las hubo. Dos días después, se perdió el contacto por telemetría con “Amistad”. La noticia pasó bastante desapercibida para el público.

En la nave Amistad, la tripulación supo enseguida que algo en la maniobra de frenado no había andado bien. La nave comenzó a girar sobre su eje central como enloquecida, y se perdió toda comunicación con la Tierra. Finalmente, salió un equipo de dos astronautas a evaluar el problema. Uno de los motores de maniobra había, al parecer, provocado una explosión. Los daños eran considerables, incluyendo la pérdida de uno de los motores principales.

Fueron varios días de deliberaciones. Finalmente, se llegó a una idea salvadora. La idea consistía en desprenderse de la cápsula de retorno de repuesto, y utilizar sus motores para reconstruir una nave más pequeña, pero con una posibilidad de descender en Marte. Sin comunicación con la Tierra, todas las simulaciones y cálculos debían realizarse con la computadora de la nave. El riesgo era grande, las probabilidades de éxito, casi nulas.
El 23 de julio, a las 4 de la mañana, un coche oficial se detuvo en la puerta del domicilio de George Scott, el esposo de la astronauta comandante de la misión a Marte. La enorme sonrisa del policía que estaba parado en la puerta de su departamento, convenció a George de abandonar su ropa de luto de los últimos días. Arrancó a su hijo de la cama, y subieron al auto que los llevó al Centro de Control en tiempo record.
Las imágenes en el Centro de Control llegaban entrecortadas y con mucho ruido. Algo en las imágenes recordaba a las transmisiones desde la Luna, de setenta años atrás. La espalda de un astronauta bajando por la escalera de la nave, los movimientos en “cámara lenta”…

Pero la nave era distinta, el suelo, rojo, y el cielo rosado.
Luego de unos pocos minutos la transmisión de video se cortó, pero antes que eso sucediera llegó una sola frase, con increíble claridad:

“Este es un pequeño paso para una mujer, pero es otro gran salto para la Humanidad”

Claudio Avi Chami

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comentarios
  1. Gustavo dice:

    cuento con buen suspenso… me gusto! Te felicito

  2. Por fin encuentro una pagina con buenos cuentos!!! eh etado buscando como loca ¡¡¡¡gracias!!!

  3. edson dice:

    Súper gracias

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